Riad Al Jana – Opinión

Los riads son edificios con pocas habitaciones regentados por los dueños del establecimiento. Mantienen la estructura de antiguas casas árabes, con una arquitectura muy ornamentada y un patio central. Nuestro hotel era el remanso de paz que buscábamos dentro del caos de la medina…

(N 31°37’58” W 7°59’15”)

Justo al entrar al hotel nos ofrecieron un delicioso té y pastas mientras esperábamos. Aunque un té caliente no era precisamente lo que más nos apetecía después de caminar bajo el sol abrasador marroquí, sí que es cierto que enfría más de lo que parece porque regula la temperatura del cuerpo.

Cuando nos dieron las llaves de nuestra habitación, descubrimos que éramos las privilegiadas que teníamos la puerta que daba al patio (el mismo donde habíamos estado tomando el té). Una vez asentadas fuimos a pagar la tasa que se aplica por noche, que fueron 276 MAD en total (unos 25€).

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Tenían menú desde las 11:30h hasta las 22:30h por unos 12€ por persona, aunque como nosotras solo teníamos incluido el desayuno, decidimos comer y cenar en otros restaurantes que encontráramos por la medina. Aún así, los platos que nos ofrecían los del riad también eran tradicionales:

Fueron muy atentos en todo momento, incluso nos ayudaron a contactar con los de la excursión porque no sabíamos el punto de recogida. El recepcionista se encargó de localizarlos, y una vez se enteró del lugar, nos guió hasta allí él mismo para que al día siguiente no tuviéramos pérdida alguna. Nos hizo un gran favor. Además, el mismo día de la excursión nos teníamos que ir a las 7:00h, antes de la hora en que empezaba el desayuno, pero aun así hicieron una excepción y nos lo dejaron preparado (leche, café, zumo de naranja, tortitas, mantequilla y mermelada). Estamos muy agradecidas con ellos.

También sacamos algo de tiempo para chafardear la terraza y remojarnos en la piscina, que estaba vacía. De hecho, nos dio la sensación de ser las únicas huéspedes para esas fechas, ya que sólo nos cruzábamos al servicio. Parecía que tuviéramos todo el hotel para nosotras.

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CÓMO LLEGAR

Llegar a nuestro riad no fue fácil… Nada allí es fácil de encontrar para unas recién llegadas como nosotras. Y todo por negarnos a que nos recogieran en el aeropuerto los del mismo hotel, que se ofrecían si les pagábamos 17€ más. Pero nosotras pensábamos que regateando por un taxi nos saldría más barato (y así fue, pero al final lo barato nos acabó saliendo caro).

Justo salir del aeropuerto ya nos encontramos miles de taxistas peleándose por llevarnos al hotel, y mientras regateábamos con uno ya venían otros para rebajarnos el precio. Al final conseguimos que por 100 dírhams (unos 9€) nos llevaran a las tres hacia el centro, y allí ya nos espabilaríamos nosotras para buscar el riad. ¡ERROR!

(N 31º37’12” W 7º59’22”)

El hotel estaba a escasos minutos de la plaza Jemaa El Fna, 15 como máximo, pero estuvimos arrastrando las maletas durante 1 hora y media bajo el calor abrasador. La medina es un puro laberinto y no llevábamos mapa, sólo una dirección que muchos estaban dispuestos a indicarnos. Pero no nos fiábamos, sabíamos que nos acabarían pidiendo dinero por ese favor, así que continuamos perdidas junto a nuestro orgullo.

Finalmente nos rendimos agotadas, y acabamos cediendo a que nos guiasen unos niños. Cuando por fin llegamos,  hubo algo de discusión porque nos pedían demasiada “propina” y nosotras aun no habíamos cambiado dinero (solo cogimos lo justo para el taxi y poco más). Al final les dimos 50 MAD (unos 4,50€) y ya nos dejaron en paz.

Conclusión: o estáis muy seguros de cómo llegar, o mejor acceder a que los del hotel os recojan en el aeropuerto, aunque salga algo más caro.

El truco está en buscar la esquina de la plaza en la que está la cafetería ARGANA, y desde allí avanzar por Souk Laksour todo recto hasta encontrar en una esquina el Riad Villa Mouassine, entonces girar a la derecha y luego a la izquierda. Siguiendo por allí (por la Rue Mouassine) se pasa por Le Jardin Secret hasta llegar a la puerta de la mezquita Sidi Abdel Aziz:

(N 31º37’55” W 7º59’21”)

Una vez allí no debería ser muy difícil de encontrar la última calle, la Rue Amsafah, hacia la derecha. Por las paredes estaba pintado este dibujo (no sé si seguirá allí pero era un punto de referencia que nos indicaba que estábamos cerca):

(N 31º37’57” W 7º59’18”)

A continuación se pasa por debajo de un edificio (Google Maps lo detecta como una calle cortada, así que te hace dar más vuelta). Si se sigue la Rue Amsafah hasta el final, llegará un punto en que se dividirá en 3 caminos: izquierda, derecha, o todo recto por un callejón sin salida. Precisamente por ese callejón es por donde hay que meterse para encontrar al fondo la puerta del Riad… En la misma recepción pagamos 20 dírhams por un mapa :’)

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